La Hidradenitis Supurativa (HS) es mucho más que un problema en la piel; es una enfermedad inflamatoria crónica que impacta profundamente la calidad de vida de quienes la padecen. Caracterizada por la aparición de dolorosos nódulos y abscesos, suele presentarse en zonas de pliegues, siendo las axilas una de las áreas más afectadas.
En nuestra práctica médica, entendemos que esta condición representa un gran desafío, no solo por el dolor físico, sino por las implicaciones estéticas y emocionales. Recientemente, nuestro equipo de especialistas publicó un artículo médico internacional en el International Journal of Surgery Case Reports, donde detallamos un enfoque quirúrgico altamente exitoso para tratar casos severos de HS.
Hoy, queremos compartirte este caso clínico de éxito en palabras sencillas, para que conozcas cómo la cirugía reconstructiva moderna ofrece soluciones reales.
El desafío: Un caso severo de Hidradenitis Supurativa (Etapa III)
Recibimos a una paciente de 24 años que llevaba cuatro años lidiando con una hidradenitis supurativa severa en su axila derecha. La lesión (de aproximadamente 10 × 15 cm) afectaba enormemente su día a día. A pesar de haber recibido tratamientos médicos convencionales, los síntomas y el malestar regresaban constantemente.
Cuando la enfermedad alcanza esta etapa y los medicamentos ya no son suficientes para frenar la inflamación crónica, la intervención quirúrgica se convierte en el paso definitivo y más seguro para erradicar el problema de raíz.
La solución: Reconstrucción con colgajo TDAP (Dorsal Ancho)
Para garantizar que la lesión fuera eliminada por completo y evitar que volviera a aparecer, decidimos realizar una resección amplia de la zona afectada. Sin embargo, el verdadero arte de la cirugía plástica reconstructiva radica en cómo restauramos esa área para que la paciente recupere la movilidad y la estética.
En lugar de utilizar injertos de piel tradicionales (que suelen tener tasas más altas de recurrencia y retracción), optamos por una técnica avanzada: un colgajo de perforantes de la arteria toracodorsal del dorsal ancho (TDAP).
¿Qué significa esto en términos simples? Utilizamos un segmento de tejido de la propia paciente, proveniente de la zona de la espalda (músculo dorsal ancho), que cuenta con su propio suministro de sangre, para cubrir y reconstruir la axila.
Los beneficios de esta técnica avanzada
La elección de este tipo de colgajo demostró ser un rotundo éxito por varias razones:
- Menor riesgo de recurrencia: A diferencia de los injertos simples, el tejido sano y vascularizado previene de manera más efectiva que la enfermedad regrese a esa zona.
Movilidad completa: Permite que la axila sane de manera óptima sin restringir el movimiento del brazo.
Excelentes resultados estéticos: El colgajo TDAP es menos voluminoso que los colgajos musculares tradicionales, lo que permite lograr una reconstrucción mucho más natural, devolviendo a la paciente la confianza en su apariencia.
Recuperación óptima: La paciente logró una cicatrización adecuada y recuperó la sensibilidad en la zona sin complicaciones asociadas al procedimiento.
Conclusión: Armonía estética y alivio definitivo
La Hidradenitis Supurativa es un obstáculo difícil, pero no es invencible. Este caso, documentado y publicado a nivel internacional, demuestra que técnicas reconstructivas avanzadas, como los colgajos del músculo dorsal ancho, son herramientas altamente efectivas. Nos permiten no solo erradicar una enfermedad que causa tanto sufrimiento, sino también devolver la armonía estética y funcional al cuerpo del paciente.
Si tú o algún ser querido está lidiando con problemas similares y los tratamientos médicos no han dado los resultados esperados, la cirugía reconstructiva podría ser el camino hacia una vida sin dolor.
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